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Luis Troya. Pasión por la imaginería


Hoy tenemos el privilegio de conversar con Luis Troya, escultor e imaginero de Dos Hermanas, una de las voces más destacadas de la imaginería contemporánea andaluza. Su obra, profundamente enraizada en la tradición barroca sevillana, combina técnica, sensibilidad y una intensa capacidad expresiva que ha conquistado a hermandades y fieles dentro y fuera de España.


Desde su taller nazareno, Troya da forma a imágenes que no solo son arte, sino también devoción, patrimonio y emoción, manteniendo vivo un lenguaje artístico que sigue evolucionando sin perder su esencia. En esta entrevista descubriremos su trayectoria, su manera de entender la escultura y el proceso creativo que hay detrás de cada una de sus obras.


Transcripción de la entrevista


¿Quién es Antonio Luis Troya?


Soy escultor imaginero de Dos Hermanas, llevo mi tierra por bandera, allá donde voy, tanto yo como mi obra. Y bueno, soy tanto escultor como imaginero porque me formé como escultor, aunque desempeño una rama de la escultura, que es la imaginería. Me dedico probablemente en un 80% más a la imaginería y un 20% a la obra profana, a la escultura profana.

 

Y bueno, concibo la imaginería como una forma de vivir, al fin y al cabo. En la imaginería tienes que crear por el propio autor lo que uno lleva dentro, o sea, tienes que sacarlo, al fin y al cabo. No es algo que, aunque se estudie o se tenga muchas horas de taller, si no es algún sentimiento que el autor no plasma en la propia obra, tanto en la imaginería como en la escultura, no deja de ser o de crear una obra fría.

 

Entonces considero que todo lo que hago, todo lo que realizo, al fin y al cabo, tiene que salirse dentro de mí.



¿Cuándo y cómo nace tu vocación por la escultura y la imaginería?


Pues la vocación como vocación no nace de muy pequeño, sinceramente. A ver, siempre tuve habilidades con las manos, todo lo que era manual, todo lo que era creativo me gustaba, el crear, pero de pequeño nunca supe que este iba a ser mi oficio, ni muchísimo menos.

 

Quizás cuando ya llegué a la ESO, pues me inclinaba mucho por el dibujo y tenía muchas facultades, tenía mucha habilidad con el dibujo, pero nunca concebí la escultura como una forma de vida, ni muchísimo menos. Más aún, cuando llego a la Escuela de Arte, después de terminar la secundaria, yo cuando llegué, como me quedé un poco frustrado, porque sinceramente era como un analfabeto de la escultura. Yo llegué y todos mis compañeros, pues todos sabían de qué iba la historia, que era el dibujo del natural, todos habían dado clases de dibujo, todos tenían un nivel de modelado, de conocimiento de la escultura del dibujo, y sin embargo yo no sabía absolutamente nada.

 

Empecé totalmente de cero. Estuve dos años cursando dorado y policromía y a partir de ahí, pues me interesa más la escultura que precisamente el dorado, donde estuve. Termino, me inclino más por la policromía y a partir de ahí, una vez que termino, me especializo en escultura.


Luis Troya. Pasión por la imaginería

¿Recuerdas tu primera obra importante? ¿Qué significó para ti?


Mi primera obra importante, la primera fue importante porque fue la primera, la segunda fue importante porque fue la segunda y así consecutivamente. Decirte una obra importante como importante, pues todas han tenido un porqué en este tiempo que llevo trabajando, pero bueno, por decirte una, pues importante por el lugar donde iba, pues el Cristo de la Humildad del Santo Ángel. Fue una obra muy importante que quizás se me abrieron muchísimas puertas donde era en un momento que era totalmente desconocido, aunque ya tenía un rodaje detrás, pero era totalmente desconocido.

 

Sí, es verdad que yo cuando salí a lo público, la parte mediática que tiene este trabajo, al fin y al cabo, este oficio, ya salí con unas tablas detrás, con un tiempo de trabajo detrás y en ese momento fue la época del Cristo de la Humildad. Fue una obra que encargó una familia para devoción privada totalmente en un principio y por circunstancias de la vida y los males que vienen a la familia, pues tuvieron un fallecimiento dentro de esta familia. Esta familia era muy vinculada al padre Juan Dobado y decidieron dejarlo allí.

 

Yo, afortunadamente, encantado por supuesto que una obra mía, con esa edad, que estuviera en el centro de Sevilla, en el Santo Ángel, respaldada por Juan Dobado, un crítico a nivel nacional de arte, a un nivel de prestigio, y que se quedara allí junto a una obra de Martín y Montaña, por ejemplo, pues era todo un logro. Ahí me abrió un poco quizá la puerta a lo mediático y bueno ya de ahí un cariño especial. La Sor Ángela que hice para la parroquia de Dos Hermanas, mi pueblo, o el crucificado que hice para operaciones especiales del ejército en pleno COVID.

 

Fue un momento muy complicado que vivimos a nivel mundial y que quizás esa obra en ese momento, donde tenías puesta la radio, la tele, y veías que todos los días fallecían mil y pico de personas, pues al fin y al cabo una persona con un poquito de sensibilidad, eso uno lo lleva dentro y eso lógicamente quien crea arte, yo pienso que el crear arte es sacarte a ti mismo lo que llevas dentro, eso es crear arte. Y eso, al fin y al cabo, esa obra de Cristo muerto en la cruz, pues fue el momento idóneo yo creo para hacer esa obra.


Luis Troya. Pasión por la imaginería

¿Qué otros maestros o artistas han marcado tu manera de entender la escultura?


No podría decir un nombre, sinceramente, no podría decirte un nombre porque te diría desde lo más antiguo, lo más clásico, a lo más contemporáneo.

 

Desde el maestro más conocido de lo más clásico al chaval aprendiz de lo más contemporáneo. Yo siempre digo que de todo se aprende, que todos los días aprendes y que al fin y al cabo lo que mirando cómo se trabaja, mirando fotografías, mirando compañeros y libros, historias... al fin y al cabo, te acabas empapando de lo que es la imaginería. Pero bueno, sí es verdad que me gusta el barroco sevillano y clásico. No me gusta nada de la imaginería moderna, soy más de lo clásico.



¿Cómo es el camino desde la idea inicial hasta tener la imagen ya terminada?


Pues en primer lugar es tratar y dialogar con el cliente mucho. O sea, el cliente lo primero que te trae es una idea, qué quiero hacer, qué quiero que me realice, qué puedes crear y a partir de ahí pues vamos trabajando en la idea, cómo desarrollarla, porque muchas veces traen una idea en la cabeza y después termina siendo otra totalmente diferente.

 

Se empieza por ahí a trabajar esa idea. Esa idea yo me la llevo a noches y noches, soy de dormir poco y encima tengo niños pequeños y duermo aún menos todavía, pero me la llevo como yo digo a la cama y después por la mañana pues intento transmitirla en principio al barro, después a la madera, después la policromía y después lógicamente resultado final.



¿Qué es lo que buscas transmitir cuando comienzas una obra?


Pues indiscutiblemente la unción divina. Pienso que es lo más importante en una obra y es que si no tiene unción divina no tiene nada. Una obra religiosa, hablando de la obra religiosa, una imagen tiene que emocionar, una imagen tiene que transmitir, te tiene que poner los vellos de punta, tienes que hacerte la idea que esa imagen... tienes la oportunidad de crear una imagen donde hay personas que se van a arrodillar a contarle lo bueno y lo malo y normalmente más lo malo. Entonces tienes la responsabilidad de que esa imagen tiene que tener unción divina, si no mi trabajo, mi cometido no es correcto y eso pues se crea al fin y al cabo con el arte y por supuesto teniendo un concepto religioso.

 

Luis Troya. Pasión por la imaginería

¿Trabajas a partir de bocetos, modelos de barro, o directamente sobre la madera?


En primer lugar yo trabajo sobre el boceto en barro, o sea, se tiene la idea pensada que se va a crear y después me lo llevo al volumen... y el volumen, o sea, la creación en barro al fin y al cabo es la creación artística, después todo lo demás, tema de talla, policromía, bueno la policromía no, pero la talla sobre todo y el estuco es una parte más de trabajo de taller de oficio, realmente la parte artística está en la creación que es el barro, es el boceto y ahí es donde artísticamente vas creando y la obra muchas veces se va creando como yo digo sola, o sea, ella te va pidiendo por dónde tienen que ir tus manos para ir creándola.



¿Qué papel juega la policromía en el resultado final de la imagen?


Pues para mí particularmente todos los que siguen mi obra y me conocen saben que la policromía es parte fundamental de mi obra. Primero porque disfruto muchísimo, la parte que más disfruto de mi trabajo es el modelado y la policromía, la policromía es lo que la termina de dar vida a un buen trabajo anterior hecho de modelado y talla pero la policromía es el resultado final, es lo que vemos y disfruto muchísimo porque en mi policromía... hay muchas formas de crear una policromía pero bueno yo me decanto más porque parece que estoy pintando un lienzo, un óleo, que policromando una imagen.



Tu obra bebe claramente del barroco sevillano. ¿Cómo se equilibra tradición e innovación?


Pues muchas veces es fácil y otras veces no es tan fácil, no es fácil porque cuando piensas poner tu puntito o tu granito de arena nuevo siempre está ahí el qué dirán, pero después recapacitando un poco te tienes que dejar llevar, tienes que ser sincero contigo mismo y tienes que crear lo que te sale literalmente del alma y después por supuesto pues a todo el mundo no le vas a gustar, habrá gente que le guste y gente que no le guste. Pero bueno yo me inclino, como siempre digo yo soy del barroco sevillano, bebo de lo clásico, me gusta lo antiguo pero aun así pues tenemos las nuevas herramientas de hoy día que antes no se tenían y bueno pues te da más facilidad a la hora de trabajar y los materiales pues por supuesto no son los mismos los de antes que lo de ahora, se le sacan más rendimiento, es otra historia.


Luis Troya. Pasión por la imaginería

¿Crees que la imaginería actual vive un buen momento artístico?

 

Hoy día hay un magnífico nivel en la imaginería. Hay imaginería para todos los gustos. Hoy día con las redes sociales y el internet y demás pues todos podemos elegir dónde ir y qué comprar y qué estilo comprar pero claro que sí y ya no sólo aquí en lo que es España, es verdad que con las redes sociales y hoy día que hoy hablamos por el móvil directamente con el otro pico del mundo inmediatamente, todo es mucho más fácil, hoy día el campo de América se ha abierto muchísimo el mercado allí, yo particularmente puedo decir que el 50% de mi trabajo es nacional y el otro 50% es al extranjero, trabajo en Italia, trabajo muchísimo en Panamá desde que tengo 23 años, todos los años trabajo en Panamá, trabajo en Estados Unidos, en Uruguay, en República Dominicana que estoy haciendo ahora mismo un proyecto muy bonito para República Dominicana, para la Universidad Católica de Uruguay también vamos a empezar a otro nuevo... el Congo, Sudán... por decirte nombres, México también muchísimo. Ahora precisamente se va una obra para México en una semana, una Virgen Dolorosa...


Yo pienso que vive en un momento de esplendor la imaginería, por el buen hacer del gremio en sí y después porque nos facilita mucho las comunicaciones al exterior, pues no es lo mismo que antes.



¿Qué diferencia una imagen de culto a otra puramente artística?


Pues con una palabra: la fe. La escultura religiosa tiene fe, la escultura monumental, que me dedico también a ello, pues por supuesto tiene que tener esa categoría de escultura, tiene que tener ese pellizco, pero no... tiene ese carácter devocional que tiene la imaginería, la imaginería tiene que emocionar, tiene que invitar a rezar. La escultura monumental simplemente tiene que emocionar como escultura o tiene que transmitir o representar lo que en este caso se está representando. Hace poquito hice el monumento de Juan Talega aquí en la ciudad y bueno, es un bronce, es una imagen fría pero no deja de ser, se contempla una imagen fuerte, expresiva, que representa un personaje pero no te invita a rezar como la imaginería.



¿Qué sientes al ver una obra tuya procesionando por primera vez?


Pues la primera vez sentí responsabilidad, o sea, pensé qué responsabilidad tengo en mis propias manos y en mi propia cabeza. En mi cabeza porque al fin y al cabo muchas veces te dicen hay que ver las manos que tiene y yo digo no, es la cabeza y la cabeza de la información te llega a las manos, es la cabeza. Y bueno, es responsabilidad y por supuesto por un orgullo. Llevo trabajando mucho tiempo, me ha costado mucho sudor y lágrimas interiores porque no soy de mucho expresar mis sentimientos, quizás lo expreso con mi propio trabajo, siempre me digo que soy inexpresivo, pero bueno, quizás tengo esa vertiente que lo expreso todo lo que llevo dentro con mi propio trabajo. Pero bueno, sobre todo responsabilidad, responsabilidad que lo que estás creando. Hay personas que la van a contemplar, que es una obra de arte y que le van a rezar y que yo esté ahí entre el murmullo de gente, entre los cofrades y diga: "eso que va ahí arriba es mío, salió de mis cuatro paredes".


Luis Troya. Pasión por la imaginería

¿Recuerdas tu primera obra importante? ¿Qué significó para ti?

 

Pues al fin y al cabo lo mismo, muchísima responsabilidad, mucho trabajo detrás, por supuesto, siendo consciente de que lo que haga va a perdurar la historia y agradecido porque va a quedar ahí plasmada mi firma, en la escultura, en los libros, en la historia de una hermandad, en la historia de un ayuntamiento, de una ciudad... al fin y al cabo, es pura y dura responsabilidad y ser consciente de que no es solo un trabajo, estás creando arte y ese arte pues tiene que llegar a ese nivel que se te exige.



¿Cómo gestionas los momentos de bloqueo creativo?


Pues simplemente es parte del proceso de una imagen. O sea, quien te diga que todo lo creativo, todo lo artístico no tiene bloqueo es totalmente falso. La escultura, la imagen que esté creando tiene que descansar y hay veces que te bloqueas y sobre todo en la parte creativa que es el boceto, es cuando creas, al fin y al cabo la obra de arte, ya después todo oficio prácticamente. Pero la parte del modelado que es la parte más creativa y que le da vida a una simple pella de barro con las manos pues tiene momentos de bloqueo total y simplemente las tapo con unas bolsas de plástico que el barro no se seque y me pongo con otro trabajo que siempre suelo llevar tres, cuatro trabajos a la vez y a la semana, dos semanas, pues se continúa y ves cosas que antes no veías y la dejas un tiempo descansar, respirar y continuamos.



¿Si no fueras escultor, a qué te hubiese gustado dedicarte?

 

Algún trabajo creativo, algún trabajo que se hiciera con las manos, manual, que tuviera que ver con lo manual y lo creativo probablemente.



¿Qué obra ajena te hubiera gustado firmar?


Muchísimas. Todas aquellas que la devoción va al más allá, que tienen esa unción divina que transmite que, aunque no sea la obra mejor ejecutada, no mejor ejecutada en la palabra, sino acorde a los tiempos... tenemos obras muy antiguas del gótico que estéticamente no son como las de hoy, pero sin embargo hay imágenes que sin duda tiene una devoción, que la imagen más bella y más bonita que se pueda hacer hoy día no va a llegar nunca, pues cualquier obra de esas probablemente.


Luis Troya. Pasión por la imaginería

¿Qué significa para ti ser escultor y nazareno de Dos Hermanas?

 

Pues escultor, para mí pues es un orgullo, como decía, yo empecé muy jovencito, recién salido del colegio, empecé a dedicarme a la cultura estudiando y no es fácil un nazareno... yo me considero aunque sea una ciudad de pueblo, porque soy del centro y del centro todos nos conocemos y como yo digo "mi pueblo", que una persona del pueblo o de pueblo llegue a estudiar y diga: me quiero dedicar a esto. Me siento un privilegiado y porque detrás hay mucho esfuerzo, pero me ha costado muchísimo porque es mucho más fácil siendo de Sevilla centro, se te abren muchas puertas que aquí al principio no se te abrían, hoy día da igual, hoy día ya cuando llega un momento en tu carrera da lo mismo donde estés, vienen a buscarte desde cualquier parte del mundo, pero al principio cuesta mucho y vinculado con mi ciudad pues lo mismo, mi ciudad me ha dado muchísimo apoyo. Estos últimos años cuando han visto la proyección que tengo a nivel nacional internacional pues verdad que me he sentido arropado por las hermandades, por el ayuntamiento... no puedo tener pega en ninguna, al contrario, agradecido.



¿Qué recuerdos de tu infancia en Dos Hermanas están ligados al arte o a la Semana Santa?


Pues mira al arte ninguno prácticamente, porque no fui consciente a lo que me quería dedicar hasta que no tenía unos 16, 17, 18 años. Fue un poco más tardío, y respecto a la Semana Santa pues soy hermano de la Veracruz desde pequeñito que me hicieron mis padres y mi abuela y siempre he tenido este vínculo con la hermandad al fin y al cabo, es el vínculo que he tenido con la Semana Santa en sí, después bajo mi trayectoria pues vas teniendo lógicamente ese vínculo con las hermandades de tu propio pueblo, por el trabajo que desempeñas. Pero al fin y al cabo me intento mantener también un poco al margen el tema de la Semana Santa y después me pego todo el año trabajando en lo mismo, me despejo un poquito.


Luis Troya. Pasión por la imaginería

¿Qué papel ha jugado tu familia en tu vocación artística?


Muchísimo, muchísimo por el apoyo, como decía, el apoyo, primero a mis padres en esos primeros años cuando les dije me voy a matricular a la Escuela de Arte... lo primero lógicamente que cualquier padre diría, ¿pero de eso se vive? pues sí, yo vivo, gracias a Dios vivo y gracias a mi trabajo y mi inquietud en aprender y no parar todos los días, pero al principio cuesta trabajo que ellos asimilen, porque bueno no que asimilen, porque son conscientes de que pues de mi promoción el 95% se quedó en el camino y el 5% se dedica a ello, es complejo todo lo que se dedique al arte, es complejo al fin y al cabo, en el mundo de la tauromaquia que me encanta, pues lo mismo, cuántos buenos toreros hay que se quedan en el camino, aunque sean buenos toreros, cuántos buenos cantantes hay que no llegan a llenar estadios y se quedan en el camino, es bastante complejo y al fin y al cabo pues un padre y una madre quiere lo mejor para sus hijos. Y bueno por el principio como qué, pero bueno me apoyaron desde el principio, allí fue a la escuela, después en la otra parte de ya mi familia propia, pues mi mujer y mis hijos, pues Rocío ha sido un pirata muy importante.


Rocío me ha apoyado, ha sabido dar el sitio y el espacio de mi trabajo, este trabajo hay que dedicarle muchísimas horas, que son muchísimas horas que le quitas a la familia y bueno y eso pues cuesta, cuesta muchísimas horas, muchísimos fines de semana, cuando llega la época de cuaresma más aún todavía. Ahora tengo hijos y bueno intento tener la vida un poco más organizada y tener más un horario por ellos, pero es verdad que un gran apoyo, el apoyo de la familia es indiscutible y también hacerte un poco, que no se te suban los pajaritos a la cabeza, por supuesto, porque todo este mundo tiene una parte muy mediática, muy mediática y muchas veces porque hayas hecho una buena obra y te regalen los oídos, cuatro programas de televisión y entrevistas, no quiere decir que haya llegado, no, cada imagen al fin y al cabo, cada vez que se hace un trabajo nuevo, te tienes que exigir al máximo, porque si no todo lo que has hecho anteriormente lo tiras por la borda.


Luis Troya. Pasión por la imaginería

Y en el plano local... ¿Qué le quitarías o le pondrías a Dos Hermanas?


¿Qué le quitaría o qué le pondría? Pues mira, a lo mejor no es la respuesta a la pregunta, pero sí me parece muy buena la política que se está haciendo hoy día. Tirando por el tema político, por decirte algo, a día de hoy se apuesta por gente de la ciudad, a día de hoy mi gremio de artistas y compañeros que tengo de la ciudad se apuestan por ellos y somos gente que no sólo se mueven en un ámbito local, son personas y trabajadores que se dedican al arte local a nivel nacional y a nivel internacional.


Yo ahora mismo la verdad que me siento cómodo porque pienso que se está haciendo una buena política y después en hacer crecer un poco la parte artística de la ciudad, que el enseñar lo antiguo, lo que teníamos antes que las nuevas generaciones no conocen. Quizá un poco pues yo creo que se está haciendo, pero abarcaría un poco más en ese sentido, en dejar constancia de lo que fueron nuestros antepasados, nuestros antepasados de hace... nuestros abuelos, nuestros bisabuelos, que al fin y al cabo las generaciones pasan y hoy los niños no saben que esto fue un pueblo aceitunero ni siquiera y al fin y al cabo pues eso es bonito, dejarlo tanto en escultura como en pintura como en los libros, o sea el arte es cultura al fin y al cabo.


Luis Troya. Pasión por la imaginería

Y como buen amante de las fiestas y tradiciones de Dos Hermanas...

¿La feria en el actual recinto de Vistazul... o en su nueva localización de Entrenúcleos?

 

A ver yo soy de los que dicen siempre que no donde vamos ni dónde estamos, sino con quien vas, o sea la feria es para disfrutarla con la familia y con los amigos, ahora sí, si me tienes que dar un sitio donde elegir donde está colocada ahora mismo, porque como te digo soy más de lo antiguo, de lo clásico y de lo que está en el momento.



¿Qué legado de tu obra está ya presente en Dos Hermanas?


Pues bueno aquí en Dos Hermanas llevo ya años trabajando, como decía anteriormente no me puedo quejar, o sea me siento profeta en mi tierra y bueno pues no quiero dejarme ninguna detrás, pero desde mi propia hermandad, la hermandad de la Veracruz que trabajé hace años, la hermandad de Valme, Santa Ana, la hermandad de la Santa Cena, Presentación al Pueblo, el propio ayuntamiento con trabajos en la vía pública de escultura monumental y probablemente me dejaré alguna detrás, pero la verdad que agradecido porque trabajo en mi ciudad, se me reconoce mi trabajo, mi esfuerzo que he hecho y después que cuando trabajo aquí, muchas veces piensas como que trabajas en una ciudad, Dos Hermanas, tu pueblo... yo disfruto muchísimo trabajando aquí, lo mejor que me puede ocurrir sinceramente, que mis propios vecinos contemplen mi obra.


Gracias a Dios tengo obras en medio mundo y no sé, te llega un trabajo de Estados Unidos pues encantado... Estados Unidos, te abren las puertas en Estados Unidos, pero cómo trabajar en mi pueblo, en mis calles de aquí del centro, yo creo que esta última obra de Juan Talega he disfrutado como un niño pequeño modelando y siendo yo mismo y creando la obra como yo quería que fuese interiormente, o sea la obra tiene una fuerza interior que quien sabe contemplar un poco el arte, al fin y al cabo se da cuenta que esa fuerza del autor está en ella.


Luis Troya. Pasión por la imaginería

¿Cómo vives la Semana Santa de tu ciudad... desde dentro, como artista, como cofrade?


Pues yo la Semana Santa en general desde que me dedico a ello, o sea como que parto la parte de imaginero y ya no lo soy en esa semana y me dedico a ser simplemente espectador cofrade, el jueves santo salgo de costalero como llevo haciendo desde que tenía 18 años en la hermandad de Veracruz portando a mi santo Cristo de la Veracruz y después los demás días pues como un simple cofrade por la calle disfrutando del buen ambiente, del buen clima y de la Semana Santa y de mis dos niños pequeños.



¿Qué le dirías a un joven de Dos Hermanas que sueñe con dedicarse al arte?


Pues que sea sincero consigo mismo. Yo siempre digo que lo que se empieza se termina, es una frase que tengo grabada y lo que se empieza se termina.

 

Yo quise ser escultor imaginero y lo conseguí. Me pusieron... me encontré muchas trabas por el camino, muchas zancadillas que te ponen por el camino, porque lo he dicho antes, porque no tienes vínculo con la imaginería, porque eres un pueblo cercano a Sevilla, sí, pero no eres de Sevilla capital y eso todos los que nos movemos en este mundo se sabe. Pero que si él lo que quiere o... adelante, adelante, lo único que por supuesto tiene que saber que tiene que trabajar mucho, que se tiene que formar y que muchas veces hoy día la juventud lo que mira más en la parte económica que el trabajo, o sea que la parte económica que se olvide de momento.



¿Dónde podemos seguir el trabajo de Antonio Luis Troya?


Pues en las redes sociales. En las redes sociales es lo más sencillo hoy día, porque bueno no puedo publicar todo, porque hay partes de proceso, clientes que no quieren que vea la obra hasta que no esté concluida, pero bueno intento siempre subir todo lo que puedo, aunque como no soy muy, o sea, soy de las redes sociales, pero no estoy muy encima de ella, pero bueno voy subiendo poco a poco todo lo que puedo.


Luis Troya. Pasión por la imaginería

¿Y un mensaje final?


Pues que simplemente que se siga valorando lo que es el arte, lo hecho a mano, que detrás tiene un trabajo, que hay un proyecto detrás, que hay muchas horas en la cabeza de dedicación, de horas quitadas de la familia, y que se sepa valorar lo que hay detrás de todo ello. Muchas veces estamos acostumbrados a ver la obra terminada y muchas veces pienso que creerán que le das un botón y sale por la impresora 3D y no, para nada, hay muchas horas de sacrificio detrás.


Pues que se valore lo que hay detrás, no sólo de mi gremio, al fin y al cabo de todo lo que sea artesanal. Lamentablemente hoy día todo se pierde más, todo lo que es artesanal, porque con el mundo moderno que tenemos... pero al fin y al cabo, los que queden en el ámbito artesanal, pues estarán mejor valorados.


Luis Troya. Pasión por la imaginería

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