top of page

El arte de tomarse la vida con Ahumor [ ♥ ]


Hoy tenemos el placer de conversar con Alonso Pulido, empresario, formador y autor español, creador de Ahumor, un proyecto que combina "amor y humor" como herramientas de motivación, aprendizaje y bienestar emocional.


Alonso ha dedicado su carrera a mostrar cómo la risa, las emociones positivas y la actitud pueden transformar tanto la educación como el mundo empresarial. Sus conferencias, talleres y libros buscan inspirar a docentes, líderes y personas de todos los ámbitos a conectar con su potencial y crear entornos más humanos y felices.


En esta entrevista exploramos su filosofía, sus experiencias, sus aprendizajes y descubriremos cómo el humor y el amor pueden ser mucho más que palabras y pueden convertirse en auténticas herramientas de cambio.


Transcripción de la entrevista



¿Quién es Alonso Pulido?


Alonso Pulido es un ser humano, con fe. Mi cargo más importante es ser hijo de Miguel y de Emilia, y marido de Rocío y padre de Miguel y de “Rociito”, y que en sus ratos libres se dedica a impartir amor y humor por el mundo al mayor número de corazones posible.



¿Cómo nació la idea de Ahumor?


Pues nació de mi necesidad personal, como persona y como empresario.

 

Yo empecé con el estrés, luego la ansiedad, luego caí en una depresión, y cuando toqué fondos, ahí me di cuenta que necesitaba mayor dosis de amor y de humor. Me di cuenta que las dos palabras terminaban en "mor", y las fusioné, y de ahí salió el término Ahumor, que no es más que amor y humor en educación y en empresa. Ese fue su nacimiento.


El arte de tomarse la vida con Ahumor [ ♥ ]


¿Qué momento o experiencia marcó el inicio de tu camino como formador?

 

Pues empezó por mi necesidad personal. Yo necesité todos los recursos que ahora comparto con las personas, los necesité yo previamente. Me formé durante muchos años y cuando conseguí llenar mi depósito, eso aquello se derramó y empezó a compartirse primero con alumnos en los colegios, luego con sus profesores, luego con sus padres, y finalmente se ha convertido en mi profesión, y veinte años después me he puesto delante más de 90.000 personas y me lo he pasado pipa en el camino.

 

¿Hubo alguna persona que te inspiró especialmente en tu proyecto?


Ha habido muchas personas que me han inspirado, desde mi primer maestro, Varad Yogacharya, luego Eric Roll, luego Raymond Sansón, luego Javier Iriondo. Son personas que con su experiencia, con su sabiduría, me han ido inyectando esa inspiración para poder ponerme a hacer lo que hago actualmente.



¿Cómo ha cambiado tu forma de ver la vida desde que empezaste este camino?


Pues ha cambiado muchísimo. De no tener propósitos ni tener fe, ha cambiado de cero a cien en estos 20 años. Ahora soy una persona más consciente, una persona con más fe, y que sé que el que organiza todo esto lo tiene inimaginablemente bien organizado, y ahora el nivel de paz que tengo no es el que tenía hace 20 años.


El arte de tomarse la vida con Ahumor [ ♥ ]

¿Cómo se traduce esa filosofía en la práctica?


Pues se plasma con la práctica. Ya sabes que son tres palabras las que plantea humor, que son práctica, práctica y práctica. En el día a día, al final, en el centro de Ahumor están las personas, y cuando una persona está con el depósito lleno y con energía, cualquier cosa que hago, tanto a nivel educativo como a nivel empresarial, va a salir bien, al final lo importante no es la espada, sino la mano que sostiene esa espada. Entonces Ahumor lo que plantea son personas felices que hagan las cosas de corazón, y cuando lo haces desde ahí, las cosas fluyen de mejor manera.



¿Qué papel juega el humor en el aprendizaje y en la motivación?


Imprescindible. Con el cachondeíto, con la broma del sentido del humor, aprovecho para abrir corazones, y ahí aprovecho para lanzar mensajes reflexivos, conscientes, inspiradores, pero el sentido del humor es básico, te relativiza todo, hace que el aprendizaje vaya de corazón a corazón, y no de mente a mente, ese es el truco.


Por cierto ¿Qué es eso de Villa Humor?


Pues mira, Villa Humor ha sido una evolución de un espacio que fue donde empezó humor, un espacio donde yo hacía formaciones, y que, a día de hoy, como viajo hacia diferentes puntos de España y del mundo, pues se quedó vacío, y de unos años para acá, me llegó la inspiración de convertirlo en un alquiler turístico, para que ese espacio lo disfruten muchas personas. Vienen personas de muchas ciudades, incluso de otros países, a convivir en ese espacio durante días, durante fines de semana, semanas completas, y está cargado de la esencia de Ahumor.

 

Las paredes están customizadas, con frases de mis conferencias, mis formaciones, y la verdad que es un espacio muy chulo, que me ha sorprendido, porque no esperaba que tanta cantidad de personas utilizaran ese espacio a nivel de trabajo, a nivel de ocio, a nivel de eventos que vienen a Dos Hermanas, y se encuentran un espacio muy amplio, con una energía y una vibración muy chula, y lo disfrutan con sus amigos y con sus seres queridos.


El arte de tomarse la vida con Ahumor [ ♥ ]

¿Cómo se mantiene el Ahumor cuando hay presión y estrés?


Justo en esos momentos es cuando más hay que aplicarlo. Yo digo que a Ahumor no es para cuando uno está mal, que a Ahumor es para cuando uno está bien, practicarlo y recargar como una cuenta corriente emocional.

 

Cuando estamos mal, no hacemos nada, ni respiramos, ni meditamos, ni hacemos nada, la vocecita no nos lo permite, pero cuando estamos medianamente bien, ahí es cuando hay que practicar para llenar ese saldo, en esa cuenta corriente emocional, para cuando vengan facturas de vida emocionales, que siempre vienen, una detrás de otra, pues hay tener saldo suficiente para pagar esas facturas emocionales con gusto, y no quedarte en números rojos. Ese es el truco.



¿Cuál es la frase o palabra que más usas para motivar o inspirar a alguien?


Mira, como bien sabes, hay muchas frases en el diccionario a Ahumor, pero hay dos muy especiales, con las que suelo terminar mis conferencias y mis formaciones, que son muy especiales para mí.

 

La primera sería, al final todo saldrá bien. Si aún no sale, es porque todavía no es el final. Y luego hay una segunda, que me encanta también, que me la voy a tatuar, que es la siguiente:

 

Dios responde a tus deseos de tres formas. Sí, todavía no, o tengo pensado algo mejor para ti. Guau, a mí esas frases me han dado la vida, y me han hecho confiar, insistir, persistir, resistir, y nunca desistir, porque el proceso nunca es fácil, pero el que organiza esto tiene su plan muy bien orquestado, y sabe lo que hace.


El arte de tomarse la vida con Ahumor [ ♥ ]

¿Cómo ha sido la historia más emocionante que has vivido en una formación o una conferencia?

 

Pues mira, tengo también muchas historias y muchas anécdotas de estos 20 años, pero quizás una muy emotiva fue cuando un director de una empresa muy importante, después de vivir una formación a Ahumor, se emocionó muchísimo, y en la valoración final me dijo, Alonso: me ha pasado toda la vida por delante, en estas dos horas que hemos estado aquí de formación, yo me jubilo este año, tengo 64 años, y este año que viene me jubilo, y me he dado cuenta que a partir de hoy yo voy a empezar a tratar a mis trabajadores de diferente manera. Me he dado cuenta que desde donde lo estaba haciendo, no estaba haciendo equipo, no les estaba haciendo bien, no me estaba haciendo bien a mí mismo, y a partir de hoy yo empiezo a relacionarme con ese equipo de diferente manera. Guau, fue muy emotivo, muy transformador, conseguir en 120 minutos que una persona reflexione y se dé cuenta de que hay algún plano en su vida que no está haciendo bien y que puede mejorar, ya con eso para mí ha merecido la alegría, todo el proceso.

 


¿Crees que el Ahumor puede derribar barreras culturales y sociales?


Totalmente, el humor no nos iguala, en una experiencia Ahumor, ahí somos todos de la misma, venimos del mismo sitio, vamos hacia el mismo sitio, me he dado cuenta después de todos estos años visitando ciudades y países diferentes, que al final estamos todos cortados por la misma tijera, que el humor rompe esas barreras y hace que de igual tu cultura, tu identidad, tu religión, da igual todo, de corazón a corazón somos todos iguales, tenemos las mismas necesidades, las mismas carencias y nos parecemos más de lo que aparentamos.


El arte de tomarse la vida con Ahumor [ ♥ ]

¿Qué tipo de historias o anécdotas son más efectivas para enseñar?


Pues las personales, cuando yo me pongo ahí en el escenario y me abro de par en par, abro mi corazón y cuento mi propia experiencia, porque yo no hablo de nada que no haya experimentado yo primero, que no haya probado en mí. Yo me abro de par en par, cuento lo que yo he vivido, las cosas que a mí me han hecho bien y eso parece que las personas empatizan conmigo, dicen guau, este ha pasado por ahí, ha pasado por el estrés, ha pasado por la ansiedad, ha pasado por la depresión, conoce lo que yo estoy sintiendo, lo que yo estoy viviendo y eso hace que las personas a partir de ese momento que empatizan contigo, no te quiten la vista de encima y abran el corazón de par en par y aproveches para lanzar esos mensajes inspiradores que al final les hace mucho bien.



¿Cómo podemos aprender a reírnos de uno mismo, sin perder la autoestima?


Primero conociéndose a uno mismo, mirando hacia dentro y dándote cuenta quién eres, qué valor tienes, recordando que fuiste el primero entre 300 millones de espermatozoides, eso se nos olvida, la vocecita hace que se nos olvide, y darte cuenta que tienes un valor y que tienes un talento que solamente tú puedes cumplir en esta vida, si no hubieras quedado el segundo y no hubieras llegado a esta vida. Pero si quedaste el primero tienes algo que hacer que solamente tú puedes hacer, entonces conocerte a uno mismo te hace ponerte el primero de la lista, saber que eres importante, que eres valioso y desde ahí no te importa la opinión de los demás.


Yo me pongo este chalequillo porque puedo, porque hace 20 años no podía ponerme este chalequillo porque me daba vergüenza y tenía sensación de ridículo, cuando me conocí a mí mismo me di cuenta que no podía vivir la vida de prestado y por la opinión de los demás, entonces ahora me pongo ahí y soy capaz de ponerme este chalequillo porque tengo miedo 7, valentía 8, porque me conozco a mí mismo y no me importa lo que estén pensando de mí y eso te deslimita, eso te da un súper poder, después de ponerme este chalequillo soy capaz de hacer la llamada que haya que hacer, mandar el correo y el presupuesto que tenga que enviar porque no me importa lo que lo que piensen al otro lado.


El arte de tomarse la vida con Ahumor [ ♥ ]


¿Qué hábitos diarios de Ahumor recomiendas a diario para ser más felices?


Pues mira el básico imprescindible abrir los ojos y que la primera palabra que aparezca sea un gracias... por existir, por levantarte vivo, porque tu corazón lata 24 horas al día, 365 días al año. Estamos esperando un milagro y ya lo tenemos cada día, pero se nos olvida, la vocecita siempre quiere ponerse en lo que va a venir, en lo que me falta, en lo que necesito y no valoramos y no agradecemos que estamos vivos, que tenemos la oportunidad de disfrutar de los seres queridos y entonces la gratitud, el pensamiento positivo, el meter una frase positiva cada mañana y decir hoy es el mejor día de mi vida, hoy es el mejor día de mi vida... los primeros tres días el día va de perro, no funciona, ya os aviso, pero llega un momento en el que tú creas tu día, tú sales a la calle agradecido con un pensamiento positivo en la cabeza y no creéroslo, pero eso te cambia el día, eso sales con otra actitud, con otra predisposición y empiezan a ocurrirte cosas diferentes, esto no es para creérselo, esto es para practicarlo, salir agradecido y con un pensamiento positivo, en la primera hora del día ya os digo que te cambia el día.



¿Cuál es tu filosofía frente a los errores y fracasos?

 

Es que no creo en los errores y en los fracasos, es que siento que todo lo que ocurre está inimaginablemente bien organizado, creo que hay que equivocarse, hay que cometer errores porque son parte del plan, como si te pusiera esos errores y esos aparentes fracasos para que aprendieras. Mientras hay aprendizaje no hay error, si has aprendido una situación de una equivocación de algo que aparentemente has cometido un error, ese error no existe porque a todo lo pasado mirarás hacia atrás, unirás los puntos y dirás: vale, ahora entiendo por qué tuve que equivocarme en aquello, el otro y en lo otro.


Todo con el tiempo cobra sentido, yo ahora uniendo los puntos, aquella bendita depresión la llamo bendita depresión, cuando la tenía en el momento pensaba esto es lo peor que me puede pasar en la vida, sin embargo a día de hoy cobra sentido porque aquello me sacó de hacer una cosa que no me gustaba y que si yo no hubiera tenido esa depresión nunca hubiera cambiado el rumbo.



¿Tienes algún recuerdo de algún momento en el que Ahumor cambió la vida de alguien?


También gracias a Dios tengo muchos momentos que las personas me han compartido a posteriori, semanas, meses, años después incluso, pero recuerdo una muy especial de un chico que llegó muy mal a una formación Ahumor, concretamente en Jávea, en Alicante y estaba como tomando decisiones, no estaba bien en su trabajo, no estaba cómodo, no estaba a gusto y años después volví por Jávea y me compartió que aquella sesión le había hecho tomar conciencia de que tenía que hacer un cambio en su vida. Concretamente montó una academia de música allí en Jávea y un año después le estaba yendo súper bien, estaba súper contento, se sentía súper realizado, eso era lo que él llevaba años queriendo hacer, pero no sacó la fuerza y el ímpetu de hacerlo hasta que no vivió la experiencia Ahumor. Se deslimitó, jugó, río, bailó, cantó y desde ahí su conciencia se amplió y fue capaz de ser más valiente que el miedo que tenía, entonces esa experiencia de vida para mí fue muy gratificante como un año después ese hombre le había cambiado la vida, estaba disfrutando mucho de su propósito y para mí sólo por eso ya mereció la alegría todo el proceso.



¿Cómo gestionas que las personas se muestren escépticas a tu filosofía?


Con más amor, con más cariño, esos son mis Manolitos, yo los llamo cariñosamente Manolitos, son esas personas que se resisten en el minuto uno, que me miran como un mala cara, que no entienden por qué soy capaz de ponerme este chalequillo, soy capaz de ponerme este chalequillo porque puedo y ellos como no pueden pues se sienten como violentos, como diciendo: qué me va a enseñar a mí este del chalequillo y 60 minutos después en una conferencia se acercan a mí me dicen Alonso me encanta tu chalequillo y digo sí, sí, ahora pero en el minuto uno me querías comer.

 

A esos Manolitos doble ración, si a esos Manolitos se le está dando una tapita, media ración, si se le está dando media ración, ración completa, a esos son a los que más miro a los ojos, a los que le hablo con mayor pasión y a veces me miran como diciendo: hostia me lo está diciendo a mí... efectivamente se lo estoy diciendo a él porque sé de su resistencia, porque yo también estuve ahí sentado, también me resistía, también me costaba creer estas cosas que la gente habla de un clavo ardiendo, bendito clavo ardiendo, cuando estás ansioso, cuando estás depresivo y cuando alguien te pone por delante otra posibilidad, la posibilidad de confiar, de creer, de tener esperanza, eso no lo venden en el Corte Inglés y ese es mi propósito de vida, ayudar a las personas a que tengan fe, a que tengan confianza, a que sientan la paz, esa paz que llevamos dentro todo el tiempo, las 24 horas del día, pero que la vocecita no nos permite sentir. Entonces esos Manolitos, doble ración.


El arte de tomarse la vida con Ahumor [ ♥ ]


¿Cómo se podría aplicar el Ahumor en la familia?


Ahí es donde más falta hace. Es donde más se nos resiste, pero dicen que las familias son los retos que la vida te pone para que practiques la tolerancia, la confianza, la paciencia infinita... pues ahí es donde más hay que aplicarlo y hay que aplicarlo con amor, con cariño, con dulzura, mirando a los ojos a tus hijos, a tus padres, a tus hermanos. Mirándolos a los ojos y transmitiéndole de corazón a corazón. Me he dado cuenta en estos años que mis hijos, que mis padres, que mis hermanos no aprenden de lo que me ven hacer, de lo que me escuchan, aprenden de lo que me ven hacer. Entonces si yo abro los brazos, llego a mi padre y le abro los brazos, posiblemente él me abra los brazos, pero primero tengo que ser yo, el mundo cambia cuando tú cambias, no antes, yo te puedes pegar 5, 10, 15 años queriendo cambiar de al lado y no hay manera, pero si cambias tú, tu forma de pensar, tu forma de decir y tu forma de actuar, el de al lado o cambia el personaje o se queda fuera de la obra, entonces las familias donde más hay que, más amor y más humor, porque falta hace.



¿Qué papel juega la inteligencia emocional en tu método?


Básica, imprescindible, ahí está todo, tenemos múltiples inteligencias, pero la emocional es la que menos trabajamos, es la que de momento no está en el currículum del colegio... afortunadamente yo he entrado con mis maletitas ya por cientos de colegios y he podido sembrar una semillita. Primero lo hice en los alumnos, vi 18.000 alumnos en tres años, visitando todos los colegios de Dos Hermanas y Montequinto. Yo ahí hice un máster, yo ahí aprendí lo más grande, me di cuenta de lo que esos niños necesitaban, que era expresión corporal, que la inteligencia emocional... claro sus maestros estaban viendo aquella experiencia y me decían: ¿Alonso puedes venir para el claustro, que a nosotros también nos hace mucha falta?


Empecé a trabajar con los claustros, luego con los centros de profesorado, luego con las universidades de magisterio y cada vez se ha ido haciendo la bola más grande y la inteligencia emocional es básica, es imprescindible, ya toca que esté en el currículum, no puedes salir de cuarto de la ESO y que tu inteligencia emocional esté cortita, porque cuando salgas ahí fuera no te van a servir los ríos de España, pero sí te va a servir como gestionarte emocionalmente y como relacionarte con las personas. Entonces afortunadamente cada vez son más las instituciones educativas que se abren a la inteligencia emocional, porque los niños lo están demandando, están ya gritando que lo necesitan.


El arte de tomarse la vida con Ahumor [ ♥ ]

¿Podrías contarnos alguna experiencia en una empresa que te haya impactado especialmente?


Pues mira, también tengo muchísimas, pero quizás hay una que fue muy emotiva, que fue que dos jefes de departamento habían sido pareja anteriormente, se habían separado como pareja y claro no se llevaban, no se hablaban. Entonces la empresa me contrató porque el nivel de tensión entre los departamentos era muy alto y yo lo que hice fue ir picando piedra con uno y con otro, mandándole mensajes subliminales, hasta que en la última dinámica los hice jugar a un juego de niños que terminaban abrazándose, hice que coincidieran en filas diferentes para que terminaran jugando esa dinámica...


Fue mágico, como esa pareja después de años sin hablarse, terminaron abrazándose, emocionados, riendo, jugando, la jefa me llamó a los tres días y me dice Alonso han retomado la relación, están desayunando por la mañana juntos y la cosa ha cambiado una barbaridad, se van de cervecitas con el grupo todos los viernes. Cuando me comparten esas experiencias me doy cuenta que lo que hago es muy valioso y cuánto vale para un empresario tener un equipo cohesionado, un equipo que vaya codo con codo y no a codazos, así que eso le da más sentido a mi propósito.



Cuéntanos sobre tu faceta de escritor


Pues mira, eso fue una demanda del profesorado que me decía: Alonso quiero llevarme algo físico, quiero recordar esto que tú has compartido en esta conferencia, en esta formación, y me obligué un poco porque yo no era escritor, yo no sabía cómo escribir un libro, pero hubo una persona que en un retiro de fin de semana me dijo: Alonso tú vas a escribir un libro y cuando lo escriba yo te voy a hacer el prólogo.

 

Guau, aquello me inspiró, era alguien que confiaba en mí por encima de lo que yo confiaba en mí, me puse a ello, fui recopilando información, anécdotas, vivencias que había tenido en los colegios durante esos tres años y creé amor y humor en la educación que fue mi primer libro. A partir de ahí le cogí el rollo y ya son siete libros los que he escrito en estos 20 años y la verdad que es una gozada cuando imprimes eso en papel y por primera vez lo tocas y sientes que ahí hay plasmado cosas que yo quiero dejarle en herencia a mis hijos, todo ese conocimiento, toda esa sabiduría que voy acumulando, plasmarlo en esos libros para mí es un regalazo y que a veces te llame alguien y diga Alonso duermo contigo cada noche, te tengo la mesita de noche y lo abro aleatoriamente ese libro y justo me dice lo que necesito ese día. Guau, eso es súper gratificante y amenazo con escribir alguno más, pero de momento esos siete hay quedan para la historia.

 

El arte de tomarse la vida con Ahumor [ ♥ ]

¿Es Dos Hermanas una ciudad con Ahumor?


Lo es, lo es porque a Ahumor son valores, a Ahumor es diversión, a Ahumor es fe, a Ahumor es conciencia... y Dos Hermanas es una ciudad de muchas fiestas, de mucha celebración, con mucho humor. Cuando yo veo esas cabalgatas del día de carnaval y veo a tantas asociaciones participando ahí, pasándoselo bien, jugando, cantando, bailando, yo me doy cuenta que Dos Hermanas tiene mucho Ahumor. Luego me consta, porque he visitado todos los colegios de Dos Hermanas y Montequinto, que hay muchos maestros con muchos valores haciéndolo muy bien y compartiendo Ahumor sin saber que están compartiendo Ahumor.

 

Cuando esos niños miran a sus profesores con pasión, con admiración, eso es Ahumor. Luego Dos Hermanas es de celebración, romería, semana santa, feria, nos gusta todo y eso es Ahumor, todo lo que sea celebrar la vida y disfrutar de que estamos vivos y de que esto de momento va como va, pero que va a ir a mejor y que tengamos esperanza y que tengamos fe. Yo siento que Dos Hermanas tiene mucho Ahumor y así lo comparto por el mundo.

 

Cuando voy a otra ciudad yo hablo de Dos Hermanas, yo me siento nazareno hasta la médula y la verdad que es muy gratificante compartir por ahí por el mundo, que soy de Dos Hermanas.



¿Consideras que Dos Hermanas es una ciudad con atractivos turísticos?


Por supuestísimo, nuestra cercanía con Sevilla. Yo me he dado cuenta en estos tres años con Villa Humor, lo grande que es Dos Hermanas, la cantidad de tejido industrial y de empresas que necesitan de, a sus equipos de trabajo, albergarlos en algún espacio.

 

Cuando llegan a Villa Humor y ven un espacio tan amplio, con dos baños, con tres estancias, los trabajadores se sienten como en casa. Cada pared está customizada con frases de mis conferencias y mis formaciones. No sé, se siente una vibración diferente, se está muy cómodo y luego el hecho de estar tan cerquita de Sevilla, de disfrutar de Dos Hermanas, de lo amplia que es la oferta gastronómica, los eventos, la verdad que Dos Hermanas es una ciudad para vivir, nunca mejor dicho.

 


La feria de Dos Hermanas... ¿En Vistazul o en Entrenúcleos?


La feria donde sea Carlos, donde sea. La feria es motivo de celebración, es motivo de luz, de compartir, de familia, de amigos. Entonces, en cualquier recinto... yo siento que no es el recinto, no es el sitio al que tú vayas, como si tú fueras la luz y llegas a un sitio oscuro y le das luminosidad. Pues eso es igual, si tú vas con buena intención, vas con ganas de disfrutar y de divertirte, independientemente del espacio donde estés, te lo vas a pasar bien. Así que, en un lado o en otro, feria, siempre feria.


El arte de tomarse la vida con Ahumor [ ♥ ]

Qué es lo que más y menos te gusta de Dos Hermanas


Pues mira, por deformación profesional, tiendo a no poner la atención en lo que no me gusta.

 

No pierdo ni un minuto en quejarme de lo que no me gusta. Pongo más la atención en lo que sí me gusta y de Dos Hermanas me gusta todo. Me gusta su ubicación, me gusta su clima, me gustan sus personas, gracias a Dios en estos años, entre los diferentes negocios que he tenido, mi faceta como futbolista también durante muchos años, he conocido a muchísimas personas y yo disfruto caminando por Dos Hermanas y sintiéndome muy conectado a su gente, y me gusta todo.

 

Entonces no sabría decirte lo que menos, porque me enfoco en lo que sí y cosas que sí gustan, tiene muchísimas.



¿Quieres dejarnos un mensaje final?


Pues mira, este mensaje, si me lo preguntas hace un año, te hubiera dicho una cosa muy diferente, pero este último año ha sido de una palabra, de fe. Entonces que las personas confíen en que hay un plan divino y que está todo inimaginablemente bien organizado, yo creo que sería el mensaje.

 

A mí me ha dado eso, una paz, una calma, una serenidad que nunca había descubierto en mi vida y esa fe en que Dios existe y que tiene su plan divino muy bien organizado, a mí eso me ha dado la vida en este último año y me gustaría despedirme con eso. Fe, esperanza y buscar la paz. Por encima de todas las cosas, eso que te dé paz, por ahí es. Ese es el camino.


---


Como dinámica práctica, a mí hay una que me encanta porque en una ocasión aprendí que el cerebro no distingue entre lo que está imaginando y lo que está viviendo. Entonces podemos provocar situaciones que el cerebro no va a distinguir si lo estamos diciendo de verdad o lo estamos imaginando o lo estamos viviendo.

 

Entonces para eso la dinámica sería la siguiente:


Tú que estás ahí al otro lado de la pantalla, es tan simple como esto: Vamos a ir levantando las comisuras de los labios de forma muy despacito hacia arriba.

 

Vamos a ir levantando las comisuras hacia arriba, hacia arriba, un poquito más, un poquito más, mira la cámara, un poco más, un poco más esas comisuras. Esa sonrisa va a mandar un mensaje a tu cerebro de que todo está bien, de que todo es perfecto tal y como es. El cerebro no va a distinguir si estás contento, si estás alegre. Tú has provocado esa sonrisa. A primera hora de la mañana. Os invito a que delante del espejo levantáis las comisuras de los labios y esbocéis esa sonrisa. Eso va a mandar ese mensaje al cerebro de que todo está bien, de que todo es perfecto tal y como es.

 

Aprendí algo hace muchos años que me encanta y que lo comparto con vosotros. No hay que ser feliz para sonreír, hay que sonreír para ser feliz. Entonces provocar esa sonrisa a primera hora del día, no creéroslo, pero te cambia la vida.

 

A mí me sacó de ese sofá después de ese estrés, esa ansiedad y esa depresión y si lo hizo conmigo lo puedo hacer con cualquiera de vosotros. Estéis viviendo lo que estáis viviendo, esboza una sonrisa, sonríe y sed feliz. 





Enlaces de interés:


El arte de tomarse la vida con Ahumor [ ♥ ]


Comentarios

Obtuvo 0 de 5 estrellas.
Aún no hay calificaciones

Agrega una calificación
#01 210x210px.jpg
Banner 210x210 px.jpg
Banner 210x210 v2.png
#01 210x210.jpg
Banner 210x210 v2.jpg
Hazme Visible 2026.png

Si quieres informar, comunicar o transmitir cualquier información sobre nuestras áreas de Turismo, Cultura, Deporte o Empresa, escríbenos a info@doshermanasaldia.com

Si quieres anunciarte, patrocinar, vender en nuestra tienda o proponer algún tipo de colaboración, escuchamos tu idea en publicidad@doshermanasaldia.com

bottom of page